sec a0002 - pag p03 - c.- Concreciones. Aportación de Zuttoien

c.- Concreciones. Aportación de Zuttoien

A continuación exponemos las concreciones , obtenida de : El desarrollo ágil toma vuelo a la industria.

Una de las maneras de resolver estos problemas es el desarrollo ágil de software que implica no planear ni predecir tanto sino lograr que el proyecto se lleve a cabo y se vayan cumpliendo los plazos de acuerdo a objetivos sencillos", añade Fontdevila.

Como en la filosofía oriental, se trata de ir creando un producto a medida que los cambios, constantes y permanentes, van imponiendo el ritmo del negocio y de la vida de una empresa.

“La idea de este tipo de desarrollo se concentra en dar una respuesta rápida al cliente, cuya necesidad está por encima de lo formal y de ahí se desprenden las distintas herramientas y técnicas de seguimiento de pasos o ideas marco”, expresa, por su parte, Esteban Zuttoien, vicepresidente de Liveware Argentina.

Como en el tai chi chuan o en el yoga, las premisas que mueven el desarrollo ágil se definen entre la concentración, trabajo en equipo, la integración y el cambio. Así las define Fontdevila.

El primer punto es concentrarse en hacer software más que en la documentación sobre cómo hacer software.

El segundo aspecto es recuperar el foco en el trabajo de personas que participan: las máquinas son herramientas pero el trabajo es intelectual de modo que es necesario poner énfasis en la capacidad de la gente”.

El tercer eje es integrar al cliente que va a usar el sistema con el equipo de desarrolladores porque más que un contrato se trata de un trabajo a concretar de manera conjunta. Esto se logra de cerca, es decir, trabajando en el mismo espacio físico.

Y el cuarto punto es tener en cuenta el cambio. En el desarrollo tradicional prima la planificación como garantía para obtener un resultado. Pero el método ágil dice que hay que adaptarse al cambio para satisfacerlo. Eso implica que, cuando se avanza, sigue siendo requisito fundamental analizar y revisar lo hecho para ver si responde al requerimiento del cliente, del negocio”, insiste el académico de la UNTREF.

Mientras, para entender la aplicación a los casos concretos, Zuttoien destaca que “ayuda a las empresas a definir sus objetivos para sus procesos de negocios.

Primero se hace una evaluación del área de Sistemas, de los clientes, de la demanda, que implica a su vez un conjunto de respuestas para dar al cliente. Esto quiere decir también que no hay que usar las mismas herramientas para todos los problemas”.

Y aquí surge una arista que no se debe desconocer. En el desarrollo de software ágil se impone como una nueva manera de programar, más ágil, porque no exige los mismos pasos que el desarrollo tradicional. Pero no es un reemplazo de una metodología por otra lisa y llana sino que hay casos en los que es posible aplicarla y otros, en los que no. Un par de ejemplos servirán para entender este punto.

Una tendencia en la industria del software a nivel local es certificar en CMMi, una especie de diploma de calidad de los procesos de desarrollo.

El ejecutivo de Liveware subraya que “en donde la agilidad se puede aplicar hay que hacerlo, como llegar a certificar en CMMi.

Las metodologías ágiles pueden ayudar a alcanzar ciertos objetivos. O, por ejemplo, si hay que desarrollar una red de personas con un sistema de mensajería. En ambos casos se tratan de desarrollos sencillos donde la metodología ágil aplica sin inconvenientes”.

Pero cuando hay que programar sistemas complejos, como el que procesa la información que surge de un tomógrafo, no hay metodología ágil que valga.

En ese caso, es necesario recurrir al esquema tradicional, donde la documentación, los plazos, representan esfuerzos de trabajo con la posibilidad de que el producto no se termine en tiempo, pero sí en forma.

El problema se centra, en definitiva, en qué construir para cada cosa en particular.

La metodología ágil requiere de una gran disciplina porque por más que no se genere mucha documentación, es fundamental tener orden.

Y sobre este punto es sobre el que hay una gran confusión en el mercado”, añade Zuttoien.